FILMAR, ADG y DACAP recibieron capacitaciones de DAC y ARGENTORES
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Representantes de FILMAR (Bolivia), ADG (Ecuador) y DACAP (Perú) visitaron Argentina para recibir capacitación en gestión colectiva de derechos audiovisuales de parte de DAC y ARGENTORES. El intercambio, impulsado por AVACI y FESAAL, apunta a fortalecer las estructuras institucionales de las organizaciones miembro y consolidar una red de autores audiovisuales con herramientas concretas para defender sus derechos y poner en funcionamiento una sociedad de gestión colectiva en sus países de origen.
En el marco de sus objetivos de cooperación internacional y fortalecimiento institucional, DAC y ARGENTORES llevaron adelante en Buenos Aires una serie de capacitaciones destinadas a representantes de entidades de autores audiovisuales de la región que se encuentran en proceso de consolidación como sociedades de gestión colectiva.
Durante su estadía, delegaciones de FILMAR (Bolivia), ADG (Ecuador) y DACAP (Perú) participaron de instancias intensivas de formación técnica, legal y administrativa, orientadas a comprender el funcionamiento integral de estas entidades, desde la gestión de repertorio hasta los sistemas de recaudación y distribución de derechos.
Perú: ampliar el repertorio y construir legitimidad
La delegación de DACAP viajó encabezada por su presidente Franco García Becerra y su vicepresidente Rodrigo Moreno del Valle, ambos Directores y Guionistas. La institución atraviesa una etapa clave: si bien ya funciona como asociación sin fines de lucro, aún trabaja para alcanzar la representatividad necesaria que le permita constituirse formalmente como sociedad de gestión colectiva ante las autoridades peruanas.
Uno de los principales desafíos identificados es la falta de conocimiento por parte de la comunidad audiovisual sobre los derechos de autor en el sector audiovisual local, lo que se traduce tanto en dificultades para sumar nuevos asociados como en cierta desconfianza respecto de la administración de regalías. A esto se suma que muchos directores peruanos ya se encuentran afiliados a sociedades extranjeras, lo que complejiza la construcción de un repertorio propio.
En este contexto, la capacitación en DAC y ARGENTORES resultó fundamental para comprender en profundidad el funcionamiento de una sociedad de gestión y poder transmitir esa información con claridad a su comunidad. “Nos permite decirles a nuestros futuros asociados cómo se manejaría su dinero”, señalaron.
—A diferencia de sociedades de otros países, DACAP surge como una entidad específica para Autores Audiovisuales. ¿Cómo dialoga esta estructura con el resto de los sectores del audiovisual peruano, y qué tipo de articulaciones consideran que son necesarias para consolidar un sistema de gestión integral?
FGB: —La sociedad de gestión tiene un objetivo principal, y que es algo que hemos aprendido en estas capacitaciones: la defensa del derecho de autor y el cobro por derechos de remuneración. Las demás organizaciones gremiales no se encargan de este punto, sino que defienden la representatividad de otros aspectos. La forma en que podemos articular con estas otras sociedades, que es muy positivo que existan, es que ya podemos hablar directamente con un grupo, que puede socializar el tema, y explicarles que tienen un derecho, que en el futuro pueden cobrar por hacer sus películas, y que no afecta en nada a la actividad que pueden estar desarrollando independientemente. Lo nuestro es algo más bien unificador para Autores. Asimismo, sucede la relación con otras sociedades de gestión, como las de actores o productores. Felizmente, en Perú existe por ley la posibilidad de que existan varias sociedades de gestión que puedan cobrar derechos de remuneración. En otros países, estas sociedades conviven y articulan positivamente. Creo que ese es uno de nuestros principales objetivos.
RMV: —Las asociaciones o gremios existentes implican todos los sectores audiovisuales. Y todos ellos también están representados por algún sindicato, como el SINCA (Sindicato de Trabajadores), pero a nosotros los Directores el SINCA no nos considera técnicos, entonces no nos apoya. A mí me parece un diferencial poder tener a Directores y Guionistas, que no tienen una asociación específica. Al ser una asociación que vela por los derechos de autor y el cobro de regalías, también puede permitir beneficios sociales que no nos va a dar ningún sindicato, o apoyos que no nos cubren por ley por no ser considerados como técnicos audiovisuales en nuestro país.
Otro aspecto clave fue la comprensión del alcance internacional del sistema: formar parte de FESAAL y AVACI implica no sólo representar a los autores locales, sino también administrar un repertorio global a través de acuerdos de reciprocidad. Esta dimensión amplía significativamente el horizonte de la futura sociedad peruana.
En paralelo, los representantes destacaron la importancia de aprovechar el contexto de debate abierto por la nueva ley de cine en Perú, que, si bien genera controversias, podría contribuir a visibilizar la necesidad de fortalecer los derechos autorales en el país.
Ecuador: de la asociación civil a la gestión colectiva
En el caso de ADG (Ecuador), la organización se encuentra en una etapa inicial pero estratégica. Constituida formalmente en 2024 con 42 socios, está a la espera de obtener su personería jurídica, paso indispensable para luego solicitar su reconocimiento como sociedad de gestión colectiva ante el organismo competente.
Sus representantes, Manolo Sarmiento y Tito Jara, ambos Directores y Guionistas, subrayaron que el proceso implica no sólo cumplir requisitos formales -como contar con un repertorio y capacidad administrativa- sino también construir una base de conocimiento y conciencia en el sector autoral ecuatoriano, donde históricamente los derechos de autor han tenido escasa visibilidad.
En ese sentido, la capacitación en Argentina fue definida como “abrir la mente a muchísimas posibilidades”. La posibilidad de conocer en detalle sistemas de seguimiento de obras y distribución de regalías -capaces de identificar emisiones específicas en distintos medios- evidenció el grado de desarrollo que puede alcanzar una sociedad de gestión consolidada.
También remarcaron el impacto que tuvo en Ecuador la reciente restitución del Instituto de Cine, luego de su eliminación en 2020, lo que abre una nueva etapa para la producción audiovisual, aunque todavía en una escala reducida.
—¿Qué me pueden decir de las nuevas generaciones? ¿Cómo se perfilan en el cine ecuatoriano? ¿Tienen alguna conciencia mínima del derecho de autor o les es muy lejano?
TJ: —Yo he sido docente mucho tiempo, y tengo una hija que está estudiando cine. Y he pensado estos días que eso debería ser parte de la currícula, justamente para que no pase esto. Que tengan desde su formación académica los derechos que tienen que ejercer.
MS: —Es que no hay esa conciencia. Yo doy una materia de derecho de autor en la Universidad de las Artes, y les trato de explicar esto. En ARGENTORES nos enteramos de que hay una cultura teatral muy grande en Argentina, y que ellos recaudan a todos los teatros los derechos de los dramaturgos. Eso nos sorprendió porque en Ecuador hay una vida teatral más pequeña, pero eso no está regulado. A duras penas los teatros recaudan la taquilla, pero no la reparten al autor: el autor no recibe nada. Todo se reduce a la remuneración que te paga el productor al momento de hacerlo. Y ahí termina todo. Es como que el autor en ese momento se despide de su obra para siempre. Y aquí nos damos cuenta de que no, de que el autor mantiene un vínculo permanente.
Bolivia: consolidar la estructura y avanzar hacia la licencia
En representación de FILMAR BOLIVIA, su presidenta, la productora Victoria Guerrero y su secretario de finanzas, el Director Miguel Torricos, viajaron a Buenos Aires para su capacitación. FILMAR se encuentra en una etapa de fortalecimiento institucional iniciada en 2021, con el objetivo de obtener la licencia que le permita operar formalmente como sociedad de gestión colectiva ante el SENAPI —Servicio Nacional de Propiedad Intelectual—.
La capacitación representó, para sus autoridades, un punto de inflexión: permitió acceder a información detallada sobre procesos concretos -desde la gestión de repertorio hasta la implementación de sistemas tecnológicos- y establecer vínculos directos con equipos técnicos de DAC y ARGENTORES.
Entre los próximos pasos, FILMAR proyecta avanzar en la declaración de obras de sus socios fundadores, ampliar su base de asociados, conformar un equipo administrativo estable y diseñar una estrategia de comunicación orientada tanto a los autores como a los usuarios de obras audiovisuales.
En un país donde ya existen antecedentes de sociedades de gestión en otros sectores -como la música- pero no en el ámbito audiovisual, el desafío es construir una estructura sólida desde cero. “No estamos solos”, destacaron, en referencia al respaldo de FESAAL y AVACI, clave para avanzar con mayor seguridad en este proceso.
Además, remarcaron la importancia de generar alianzas entre los países andinos que atraviesan instancias similares, con el objetivo de fortalecerse mutuamente y acelerar la consolidación de sus respectivas entidades.
Una red en expansión
Las experiencias de DACAP, ADG y FILMAR reflejan un proceso regional en crecimiento, en el que cada vez más organizaciones avanzan hacia la creación de sociedades de gestión colectiva que permitan garantizar la remuneración de los Autores Audiovisuales.
A través de la transferencia de conocimiento, el acompañamiento técnico y la articulación internacional impulsada por AVACI y FESAAL, se consolida una red que busca dotar a los creadores de herramientas concretas para defender sus derechos en un ecosistema audiovisual en constante transformación.

Representantes de FILMAR (Bolivia), ADG (Ecuador) y DACAP (Perú) visitaron Argentina para recibir capacitación en gestión colectiva de derechos audiovisuales de parte de DAC y ARGENTORES. El intercambio, impulsado por AVACI y FESAAL, apunta a fortalecer las estructuras institucionales de las organizaciones miembro y consolidar una red de autores audiovisuales con herramientas concretas para defender sus derechos y poner en funcionamiento una sociedad de gestión colectiva en sus países de origen.
En el marco de sus objetivos de cooperación internacional y fortalecimiento institucional, DAC y ARGENTORES llevaron adelante en Buenos Aires una serie de capacitaciones destinadas a representantes de entidades de autores audiovisuales de la región que se encuentran en proceso de consolidación como sociedades de gestión colectiva.
Durante su estadía, delegaciones de FILMAR (Bolivia), ADG (Ecuador) y DACAP (Perú) participaron de instancias intensivas de formación técnica, legal y administrativa, orientadas a comprender el funcionamiento integral de estas entidades, desde la gestión de repertorio hasta los sistemas de recaudación y distribución de derechos.
Perú: ampliar el repertorio y construir legitimidad
La delegación de DACAP viajó encabezada por su presidente Franco García Becerra y su vicepresidente Rodrigo Moreno del Valle, ambos Directores y Guionistas. La institución atraviesa una etapa clave: si bien ya funciona como asociación sin fines de lucro, aún trabaja para alcanzar la representatividad necesaria que le permita constituirse formalmente como sociedad de gestión colectiva ante las autoridades peruanas.
Uno de los principales desafíos identificados es la falta de conocimiento por parte de la comunidad audiovisual sobre los derechos de autor en el sector audiovisual local, lo que se traduce tanto en dificultades para sumar nuevos asociados como en cierta desconfianza respecto de la administración de regalías. A esto se suma que muchos directores peruanos ya se encuentran afiliados a sociedades extranjeras, lo que complejiza la construcción de un repertorio propio.
En este contexto, la capacitación en DAC y ARGENTORES resultó fundamental para comprender en profundidad el funcionamiento de una sociedad de gestión y poder transmitir esa información con claridad a su comunidad. “Nos permite decirles a nuestros futuros asociados cómo se manejaría su dinero”, señalaron.
—A diferencia de sociedades de otros países, DACAP surge como una entidad específica para Autores Audiovisuales. ¿Cómo dialoga esta estructura con el resto de los sectores del audiovisual peruano, y qué tipo de articulaciones consideran que son necesarias para consolidar un sistema de gestión integral?
FGB: —La sociedad de gestión tiene un objetivo principal, y que es algo que hemos aprendido en estas capacitaciones: la defensa del derecho de autor y el cobro por derechos de remuneración. Las demás organizaciones gremiales no se encargan de este punto, sino que defienden la representatividad de otros aspectos. La forma en que podemos articular con estas otras sociedades, que es muy positivo que existan, es que ya podemos hablar directamente con un grupo, que puede socializar el tema, y explicarles que tienen un derecho, que en el futuro pueden cobrar por hacer sus películas, y que no afecta en nada a la actividad que pueden estar desarrollando independientemente. Lo nuestro es algo más bien unificador para Autores. Asimismo, sucede la relación con otras sociedades de gestión, como las de actores o productores. Felizmente, en Perú existe por ley la posibilidad de que existan varias sociedades de gestión que puedan cobrar derechos de remuneración. En otros países, estas sociedades conviven y articulan positivamente. Creo que ese es uno de nuestros principales objetivos.
RMV: —Las asociaciones o gremios existentes implican todos los sectores audiovisuales. Y todos ellos también están representados por algún sindicato, como el SINCA (Sindicato de Trabajadores), pero a nosotros los Directores el SINCA no nos considera técnicos, entonces no nos apoya. A mí me parece un diferencial poder tener a Directores y Guionistas, que no tienen una asociación específica. Al ser una asociación que vela por los derechos de autor y el cobro de regalías, también puede permitir beneficios sociales que no nos va a dar ningún sindicato, o apoyos que no nos cubren por ley por no ser considerados como técnicos audiovisuales en nuestro país.
Otro aspecto clave fue la comprensión del alcance internacional del sistema: formar parte de FESAAL y AVACI implica no sólo representar a los autores locales, sino también administrar un repertorio global a través de acuerdos de reciprocidad. Esta dimensión amplía significativamente el horizonte de la futura sociedad peruana.
En paralelo, los representantes destacaron la importancia de aprovechar el contexto de debate abierto por la nueva ley de cine en Perú, que, si bien genera controversias, podría contribuir a visibilizar la necesidad de fortalecer los derechos autorales en el país.
Ecuador: de la asociación civil a la gestión colectiva
En el caso de ADG (Ecuador), la organización se encuentra en una etapa inicial pero estratégica. Constituida formalmente en 2024 con 42 socios, está a la espera de obtener su personería jurídica, paso indispensable para luego solicitar su reconocimiento como sociedad de gestión colectiva ante el organismo competente.
Sus representantes, Manolo Sarmiento y Tito Jara, ambos Directores y Guionistas, subrayaron que el proceso implica no sólo cumplir requisitos formales -como contar con un repertorio y capacidad administrativa- sino también construir una base de conocimiento y conciencia en el sector autoral ecuatoriano, donde históricamente los derechos de autor han tenido escasa visibilidad.
En ese sentido, la capacitación en Argentina fue definida como “abrir la mente a muchísimas posibilidades”. La posibilidad de conocer en detalle sistemas de seguimiento de obras y distribución de regalías -capaces de identificar emisiones específicas en distintos medios- evidenció el grado de desarrollo que puede alcanzar una sociedad de gestión consolidada.
También remarcaron el impacto que tuvo en Ecuador la reciente restitución del Instituto de Cine, luego de su eliminación en 2020, lo que abre una nueva etapa para la producción audiovisual, aunque todavía en una escala reducida.
—¿Qué me pueden decir de las nuevas generaciones? ¿Cómo se perfilan en el cine ecuatoriano? ¿Tienen alguna conciencia mínima del derecho de autor o les es muy lejano?
TJ: —Yo he sido docente mucho tiempo, y tengo una hija que está estudiando cine. Y he pensado estos días que eso debería ser parte de la currícula, justamente para que no pase esto. Que tengan desde su formación académica los derechos que tienen que ejercer.
MS: —Es que no hay esa conciencia. Yo doy una materia de derecho de autor en la Universidad de las Artes, y les trato de explicar esto. En ARGENTORES nos enteramos de que hay una cultura teatral muy grande en Argentina, y que ellos recaudan a todos los teatros los derechos de los dramaturgos. Eso nos sorprendió porque en Ecuador hay una vida teatral más pequeña, pero eso no está regulado. A duras penas los teatros recaudan la taquilla, pero no la reparten al autor: el autor no recibe nada. Todo se reduce a la remuneración que te paga el productor al momento de hacerlo. Y ahí termina todo. Es como que el autor en ese momento se despide de su obra para siempre. Y aquí nos damos cuenta de que no, de que el autor mantiene un vínculo permanente.
Bolivia: consolidar la estructura y avanzar hacia la licencia
En representación de FILMAR BOLIVIA, su presidenta, la productora Victoria Guerrero y su secretario de finanzas, el Director Miguel Torricos, viajaron a Buenos Aires para su capacitación. FILMAR se encuentra en una etapa de fortalecimiento institucional iniciada en 2021, con el objetivo de obtener la licencia que le permita operar formalmente como sociedad de gestión colectiva ante el SENAPI —Servicio Nacional de Propiedad Intelectual—.
La capacitación representó, para sus autoridades, un punto de inflexión: permitió acceder a información detallada sobre procesos concretos -desde la gestión de repertorio hasta la implementación de sistemas tecnológicos- y establecer vínculos directos con equipos técnicos de DAC y ARGENTORES.
Entre los próximos pasos, FILMAR proyecta avanzar en la declaración de obras de sus socios fundadores, ampliar su base de asociados, conformar un equipo administrativo estable y diseñar una estrategia de comunicación orientada tanto a los autores como a los usuarios de obras audiovisuales.
En un país donde ya existen antecedentes de sociedades de gestión en otros sectores -como la música- pero no en el ámbito audiovisual, el desafío es construir una estructura sólida desde cero. “No estamos solos”, destacaron, en referencia al respaldo de FESAAL y AVACI, clave para avanzar con mayor seguridad en este proceso.
Además, remarcaron la importancia de generar alianzas entre los países andinos que atraviesan instancias similares, con el objetivo de fortalecerse mutuamente y acelerar la consolidación de sus respectivas entidades.
Una red en expansión
Las experiencias de DACAP, ADG y FILMAR reflejan un proceso regional en crecimiento, en el que cada vez más organizaciones avanzan hacia la creación de sociedades de gestión colectiva que permitan garantizar la remuneración de los Autores Audiovisuales.
A través de la transferencia de conocimiento, el acompañamiento técnico y la articulación internacional impulsada por AVACI y FESAAL, se consolida una red que busca dotar a los creadores de herramientas concretas para defender sus derechos en un ecosistema audiovisual en constante transformación.





























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